Pared hospital Cruces (Barakaldo), planta de maternidad
Dedicatorias de los que salen a fumar en la planta de maternidad del hospital Cruces (Bizkaia)

Tener un blog personal y a la vez profesional es un dilema para muchos. Quieres compartir tus opiniones, tus puntos de vista y cómo no, mostrar tus conocimientos.

El problema viene cuando tus intereses abarcan tanto lo personal como lo profesional. A ningún lector de blogs le resulta agradable esperar un tipo de contenido y encontrarse con otro. Y eso es lo que te puede pasar si empleas mal un solo blog, donde escribas tanto acerca de lo personal como de lo profesional.

Una buena solución es la de tener dos blogs separados (teóricamente la mejor), pero la idea de tener centralizado todo en un único blog tiene sus ventajas. Tal vez concibas tu blog como un cuaderno de bitácora al que te gusta visitar de vez en cuando para hacer balance y comprobar la evolución de tu pensamiento respecto a diferentes temas, y donde tus reflexiones personales tienen tanta importancia como las profesionales.

Un blog para tí…

Tu eres el más crítico con tus artículos, no buscas con tu blog grandes números; no escribes para conseguir visitas, clientes, etc… tu principal objetivo es publicar artículos (personales o profesionales) que sigan teniendo un interés y un valor para tí en el futuro.

No te interesa en absoluto el contenido de novedad, el que pierde sentido cuando una determinada circunstancia pasa. Y aunque sea una reflexión sobre un tema de actualidad, te gusta que tu artículo recoja valoraciones que sigan resultando interesantes de leer en el futuro (aunque hayan perdido la vigencia). Primas la calidad a la cantidad.

Si debieras resumirlo en una frase dirías que tu primer lector eres tu mismo. Esperas por lo tanto que los textos no pierdan interés, que su lectura sea fluida, que inviten a ser leídos no una, sino varias veces. Es por eso que cuidas la redacción, lees varias veces los borradores antes de publicarlos y no te preocupa tanto que el tema sea o no de actualidad.

Lo que buscas

Para los artículos del ámbito profesional te has propuesto:

  • Ampliar información, compartir temas, resolver dudas que surgen durante el trato con otros  profesionales
  • Desarrollar reflexiones sobre los proyectos en los que participas
  • Recopilar y enriquecer información profesional que piensas que me puede servirte a tí o a tus contactos en el futuro

Para los artículos del ámbito personal te has propuesto:

  • Reflexionar sobre tu proceso de crecimiento personal
  • Recoger hechos, momentos especiales, anécdotas, sucesos en tu vida que te han generado algún tipo de aprendizaje
  • Crearte una opinión informada sobre los sucesos del mundo que ves: económico, social, político…

¿Cómo hacer para no penalizar al lector que espera leer un tipo de contenido y no el otro?

Si has optado por tenerlo todo en un sólo blog, la clave está en la estructura que le des a tu blog. Lo principal es:

  1. La Home no es la página donde se publican las entradas. Debes entender que los hábitos de navegación de los usuarios de internet de hoy en día no pasa por acceder a tu blog a través de la home. Los lectores de hoy en día (perezosos, impulsivos, exploradores e infieles) entran directamente al artículo que han visto en sus redes sociales, feed de noticias, enlaces, etc… tampoco buscan, llegan por lo que encuentran. Por lo tanto debes considerar cada artículo como una landingpage en sí mismo, el lugar por el que entran y salen tus lectores. Si el artículo les ha gustado y quieren más, comienzan a navegar, y es cuando la estructura guía su navegación en función de sus preferencias. La home la dejaremos para algo que pueda satisfacer a unos y a otros (personal y profesional), o al menos no espantar a nadie.
  2. Nombres de las categorías muy claros desde el punto de vista del lector: empresa es empresa, introspectiva denota algo personal, etc… Pocas categorías, con relación entre ellas, y cuando escribas el artículo la clasificas donde corresponde. Así cuando en facebook vean tu artículo sobre pintura, podrán seguir leyendo tus artículos sobre pintura cuando lo vean claramente en el menú. Y si de linkedin vienen para ver economía, en el menú irán al apartado de economía.
  3. Constancia-coherencia también en la estructura. En la barra del menù principal de tu blog pones las categorías principales (personal, profesional, empresa, arte….) y todo artículo está sólo en una de ellas. Este menú se mantendrá en el tiempo. Es en los menús secundarios (desplegables) donde puedes incorporar un tema más concreto. Aquí puedes usar las etiquetas para incorporar temas específicos durante un tiempo limitado y luego quitarlo, por ejemplo todos los artículos sobre un proyecto determinado vigente durante este año. Pero lo que no debe cambiar a menudo es el menú principal, hay que hacerle sencilla la navegación y darle lo que espera al lector que entra habitualmente a tu blog.

La difusión es clave. Porque la difusión crea expectativas. Es mediante las expectativas creadas a tus potenciales lectores que puedes satisfacer o defraudar en su experiencia con tu blog. Divulga en cada medio el tema que interesa y si has estructurado de forma sencilla tu blog, a tus lectores no les resultará frustrante seguir leyendo tus contenidos.

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